El Evangelio que creemos

Dios

Todo comienza con Dios. Él es nuestro creador y ha formado el universo y todo lo que existe. Como creador ha establecido leyes naturales pero también leyes éticas y morales para el hombre que  creó. Por lo tanto, Dios es juez justo de la conducta humana y su ira está contra la humanidad porque se ha  rebelado contra las leyes que él ha establecido para su creación.

Hombre

El hombre como criatura de Dios ha caído en desobediencia a las leyes de Dios, y esto lo pone en una condición de pecador. Pero no sólo eso, además es esclavo de ese pecado, completamente incapaz de remediar su condición caída. Esta condición de rebelión contra Dios le hace merecedor del juicio de Dios y lo destina a la condenación eterna en un lugar de tormento llamado lago de fuego.

Jesucristo

Ante la deplorable condición humana Dios en su amor envía a Su Hijo al mundo. Jesucristo aparece en medio de la historia mostrándose en completa obediencia a Dios su padre, es decir es completamente sin pecado. Su naturaleza divina y su vida inocente le hicieron el único sustituto adecuado para morir por nosotros, y llevando nuestros pecados en la cruz tomó nuestro lugar.

Respuesta

Ante la realidad de que Jesucristo murió por nuestros pecados el hombre es llamado a responder al mensaje del evangelio con un genuino arrepentimiento por sus pecados. Pero además debe creer con todo su corazón que Jesucristo murió en su lugar llevando sus pecados en la cruz, depositando toda su fe y confianza en Jesucristo para su salvación y el perdón de sus pecados.

Perseverancia

Toda persona que ha experimentado el perdón de sus pecados, mostrará por medio de la perseverancia que ha sido transformada por el Señor. La vida perseverante consiste en un continuo arrepentimiento por el mal obrar y el continuo fortalecimiento y edificación de la fe personal por medio del estudio de la Palabra, la oración y la comunión con otros creyentes.